jueves, 26 de enero de 2012

La Muy Noble y Leal Villa de Villa-Robledo (3) La Edad Dorada.


          El Dr. Franco nos relata, sin ahorrar adjetivos elogiosos, la Edad Dorada que vivió la localidad desde su fundación hasta la decadencia en riqueza y población que se produjo en los primeros lustros del Siglo XVII:

                Es cosa  digna de ponderación, que de tan cortos principios como fueron los de esta villa … llegase a tan grande opulencia y aumento de vecindad… lo cual no pudo ser sin que tuviesen muy a manos llenas el favor del Cielo y bendición de Nuestro Señor, sin lo cual ninguna cosa crece ni se aumenta… ... y va creciendo esta Villa cada día más en el número de sus habitantes, aumentando Dios Nuestro Señor no sólo las generaciones de gente, sino  también con mucha abundancia los frutos de la tierra, dándoles grandes y abundantísimas cosechas de todo lo necesario para esta vida … y con tantos aumentos de vecindad y nuevas poblaciones, esta Villa que había
empezado con una aldea tan corta, como se ha dicho, pudo igualarse con una ciudad muy populosa, porque, según dicen los antiguos, llegó a tener de vecindad más de  cuatro mil vecinos, todos tan prósperos y acomodados que se ejercitaban en la labranza del campo y siendo tan grande el término que hoy tiene esta Villa, se salían fuera para ejercitar sus labranzas… y así era común dicho de todos los lugares circunvecinos que Villarrobledo sólo con sus cosechas podía abastecer de trigo a toda Castilla…
               


     Según nos cuenta el Dr. Franco: "... Los fundadores de la villa edificaron sus casas alrededor de la pequeña ermita dedicada a San Blas que cubrieron inicialmente de retama… pero el incremento de población y riqueza, como consecuencia de las cosechas, que se produjo en las décadas siguientes a dicha fundación permitió que sus vecinos edificaran la Iglesia del Señor San Blas, la que llaman antigua de obra muy fuerte y curiosa, como se ve en la portada vieja, que corresponde a la plaza, que todo es de piedra labrada con mucho primor y arte. Erigiose en este tiempo la torre y se pusieron en ella las campanas que habían traído del sitio de Villarejos, que hasta entonces habían estado en medio de lo que hoy es la plaza puestas en unas encinas y allí las tocaban las veces que era necesario para congregar al pueblo a los Divinos Oficios.

                Se hicieron asimismo las ermitas de San Sebastián, hoy parroquia con la misma invocación, y de San Cristóbal,  hoy parroquia dedicada a Santa María y, hacia el Mediodía se edificó la ermita de Santa Quiteria, que después fue convento de San Francisco...  también son fundaciones de aquellos tiempos la ermita de San Antón,  la actual dedicada a San Cristóbal, Nuestra Señora de la Soledad, la de Nuestra Señora de la Caridad, Patrona de Villarrobledo, la ermita de San Ildefonso, y San Roque, la ermita de la Concepción con su hospital, y la de Santa Ana… siendo también innumerables la cofradías… y las fundaciones de tres conventos: dos de religiosas de San Bernardo y de Santa Clara y el ya dicho del Gloriosos Padre San Francisco...

La Tercia (actual edificio del Círculo Mercantil)
                El incremento de los diezmos de la Iglesia originó la riqueza necesaria para que los vecinos reedificaran posteriormente de nuevo la Iglesia de San Blas y lo que hoy hay obrado manifiesta el ánimo de aquellos vecinos antiguos, porque es la planta de la iglesia nueva tan grande, y lo que hay obrado de cantería tan rico y curioso que, si se acabara pudiera competir con la Iglesia más rica de muchas Catedrales de Castilla, la planta de las torres es la misma que la de la insigne Catedral y Primada de las Españas, Toledo … aunque no está acabada, ni se acabará… (sic) y todo ello salió de la parte que tocaba a la Iglesia de sus diezmos quedándole muy bastante de la renta para el innumerable gasto que tenía su culto y salarios de sus ministros…."

           Gracias al Padre Francisco de la Cavallería y Portillo, de la Compañía de Jesús, tenemos relación y elogio de los varones y mujeres que, durante esta Edad Dorada, ilustraron la historia de Villarrobledo: y así tenemos noticia del prodigio de las campanas, cuando comenzaron por sí mismas a tocar milagrosamente por el fallecimiento del Santo labrador y Siervo de Dios Francisco García Rubio…

… y nos habla del Sapientísimo Padre Fray Alonso de Robledo de la Orden de San Jerónimo, y del Sabio Doctor Alfonso Ortiz, que fue Canónigo de la Santa Iglesia de Toledo y muy estimado de los Reyes Católicos Fernando e Isabel, y de su mismo linaje el Doctor Blas Ortiz que también fue Canónigo de la Catedral Primada y de su hermano el Doctor Pedro Ortiz, que fue Catedrático de Teología en la Universidad de París y aparece en los anales de la Compañía de Jesús como maestro y protector de su fundador San Ignacio de Loyola…

… y también tenemos noticia, por el Padre Cavallería, de la Venerable Sierva de Dios Sor Olalla Gómez de la orden seráfica de San Francisco, que murió en olor de santidad; y del venerable mártir Padre Alonso Pacheco, de la Compañía de Jesús, que murió en La India junto con sus hermanos misioneros alanceado por los gentiles de aquellos confines;  y del Padre Joaquín Sánchez Calero, también de la Orden de San Ignacio y misionero en Filipinas… y del también jesuita Padre Francisco Tercero de Vargas misionero en la provincia de Mexico de Nueva España…

… y del Padre Francisco Rosillo, también de la Compañía de Jesús, que murió en la Armada Invencible administrando los sacramentos a los marineros y soldados en medio de la tempestad . Y así de otros muchos naturales de esta villa que dieron lustre y esplendor a la historia de Villarrobledo y aún de todas las Españas. 



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